domingo, 28 de agosto de 2011

¿Los Medios y la Burbuja de la UC?





Estimados Estudiantes de la universidad:

Como medio difusor que nació en torno a las políticas de humanidades con relación al paro, vemos una profunda indiferencia de los medios difusores de nuestra universidad sobre lo acontecido el día Jueves 25 del presente mes, congruente con la fuerza brutas del desalojo en Humanidades. Lo cual, como medio, nos lleva a una preocupación, en el sentido de qué se quiere dar a conocer en nuestra universidad, en cuanto las noticias en estos medios “oficiales” nos demuestran claramente una intención de fortificar el "estatus quo", en relación a la contingencia nacional e interna.

Como radio humanidades, emplazamos a los medios más “oficiales” de nuestra universidad a que cumplen con su rol informativo y expresen lo que realmente ocurre en la UC. No es posible que al entrar a vuestra pagina, nos encontramos con noticias de avances y premios pero no encontramos ninguna noticia en relación a los C.C.E.E. que están en paro o que de alguna manera quieren sacarse el estigma de la “burbuja de la UC”.

Los medios de comunicación tienen una gran tarea que es informar, pero además tienen un poder un tanto oculto para algunos, que es el de construir una realidad y es por eso que nos da una vergüenza la información de algunos medios oficiales que no expresan en nada lo que ocurre al interior de la universidad.


Radio Humanidades UC

viernes, 26 de agosto de 2011

Carta a Juan José Silva

Estimado Juan José Silva,

Hace un poco más de una semana vía twitter la FEUC declaró que la “UC está en paro”. En tú carta del 20 de agosto de 2011, me llamas la atención sobre el mecanismo de elección de nuestras autoridades, pero seamos sinceros, si –como afirmas tú- yo no tengo la menor idea sobre este sistema ¿crees tú que el alumno desinteresado tiene alguna idea? No es demasiado aventurado creer que no; después de esta afirmación la opinión pública sólo registró un slogan más: “la UC está en paro”. Llámale “generalización apresurada” o “manejo tendencioso de datos”. Pero. ¿Era verdad? No: 6 carreras no estaban en paro, y del total de alumnos que votaron la mayoría lo rechazaba. En clases de lenguaje me presentaron el Diccionario de la Real Academia Española, así que acudí a él: mentir: “1. intr. Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa. 2. intr. Inducir a error. Mentir a alguien los indicios, las esperanzas”. El Presidente de la FEUC sabía que las carreras más grandes rechazaban el paro e indujo a creer que toda la universidad lo apoyaba. Entonces, ¿quién debe retractarse?

Por otro lado, me parece interesante tu concepción de la democracia. En educación cívica se enseña que ésta es la decisión de la mayoría respetando el derecho de las minorías y teniendo como límite los derechos inviolables. En el contexto universitario se podría definir “democracia” como una “comunidad política” constituida por personas que son -antes que nada- estudiantes, y cuyo derecho fundamental es estudiar. Cualquier decisión debe respetar este derecho, porque es este mismo el que permite la existencia de la comunidad política. En otras palabras, sin derecho a estudiar no hay estudiantes y no hay comunidad política. Tú, en cambio, entiendes la comunidad política como un ente anterior, superior al estudiante y capaz de suprimir su derecho fundamental. Discrepo.

Pero no te preocupes, todos suponemos que tú y otros democráticos estudiantes no se dan cuenta de que la diferencia entre un movimiento estudiantil y un movimiento político es que el primero no estaría dispuesto a destruir la universidad, mientras el segundo busca destruir no sólo la universidad sino que cualquier tipo de institución.

Saludos,

Raimundo Camus V.

Estudiante de Derecho

Independientes por la Educación

Respuesta al video del Movimiento Gremial: Sabías qué?

Video del movimiento gremial


¿Sabías que?

Mucho más de 7.568 personas están movilizándose por Chile, buscando disminuir la inequidad en nuestro país. Muchas de estas personas se están endeudando por algo que les debería ser dado como derecho.

Cada uno de estos alumnos se endeuda por más de $15.994 al día, terminando de pagar inclusive 2-3 veces el valor de su carrera.

Sólo 5.598 estudiantes en conjunto ya deben más de $63.204.805.400, lo cual es una cifra estratosféricamente mayor a lo que 11.779 alumnos de la UC pierden en paro ($188.710.256).

Hoy se necesita ACCIÓN... pero ACCIÓN REAL y esta no se logra con el ritmo académico normal: He puesto gran parte de mi tiempo libre para informarme, discutir, dialogar y tratar de aportar mi granito de arena al dialogo que sí se está logrando, gracias a que el tema está en boca de todos debido al movimiento, pero me doy cuenta que no basta. Se puede hacer un diagnóstico con la anamnesis, pero no se puede tratar de mejor forma sin hacer un examen físico.

"No podemos 'luchar' por la educación si no nos educamos al mismo tiempo": Nosotros igual nos vamos a terminar de educar, y en una buena universidad, una universidad de calidad. Pero no por eso vamos a hacer oídos sordos y no ponernos en el lugar del otro. Las "luchas" se ganan en el campo de batalla, "metiendo los pies en el barro" y no desde las aulas...

¿Por qué esperar a poner en práctica la "vocación social" y la "empatía" cuando ya se es médico? ¿Por qué no ahora?


Aurelio Riquelme

Estudiante de Medicina

jueves, 25 de agosto de 2011

"Sobre Movimiento Independiente de Estudiantes"


Ante el acontecer estudiantil que hoy vivimos en la PUC y por la constante convocatoria al diálogo, justicia, igualdad y transparencia, me pregunto si es que acaso en la última edición de la RAE apareció un nuevo sinónimo de "independiente" igual a "gremialista", porque yo no lo he visto.


Nicolás Infante

Carta de una hija de profesora y carabinero a los actores del movimiento.

Compañeros estudiantes,

Esta es una declaración personalísima, sin color político, tendencia ni intereses creados; es un llamado desde lo profundo de mi ser a todos los que salen a protestar legítimamente por una educación mejor. No voy a citar encuestas, ni poner videos sensacionalistas para uno ni otro bando, sino que hablar desde mi experiencia, que es lo que conozco mejor.

Yo vivo en Puente Alto, mi mamá es profesora de básica y mi papá es carabinero. Gracias a un colegio particular subvencionado de monjas franciscanas yo pude estudiar gratis toda mi enseñanza básica y media, pagando sólo mi último año cerca de 20,000 pesos anuales. Mi colegio tenía que recurrir a sus alumnos y apoderados para poder comprar cosas, pero no nos faltaba nada. Saqué un buen puntaje PSU gracias a mi esfuerzo en la Educación media, a mis profesores del colegio y al esfuerzo de mis padres, que me pagaron un preuniversitario para que pudiera profundizar mis conocimientos. Entré a estudiar Derecho en la Universidad Católica, porque no alcancé a entrar a la Chile.

Como era del 5to Quintil (por 3,000 pesos) no me dieron becas ni créditos estatales, así que mis papás tuvieron que pagar la universidad, y después tuve que pedir un crédito. Tuve que trabajar y estudiar para no tener que pedirle plata a mis papás y pagar mis gastos. Todos los días me banco lo apretado del metro, las esperas indefinidas por el transantiago, el viaje con la gradiente trabajadora del centro, a 45 min. De mi casa todos los días. Y todos los días me da rabia que algunos de mis compañeros piensen que TODA la gente de Chile tiene las mismas oportunidades que ellos, cuando NO es así.

Como ven, yo vivo, al igual que mucha gente que conozco, entre dos mundos: la clase obrera, que es de donde vengo, y los más acomodados, que son la mayoría de mis compañeros. De alguna u otra manera he tenido contacto con todos los supuestos actores en conflicto del movimiento universitario: colegios subvencionados, carabineros, profesores, preuniversitarios, becas, créditos comerciales. Sé que existe un problema profundo en la educación, en la distribución de ingresos, en los intereses creados de uno y otro lado, pero por sobre todo, creo que existe un problema fundamental en los actores de los movimientos sociales de hoy: LA INDIFERENCIA.

La indiferencia de los políticos, que ocupan a los estudiantes como medio de boicotear a un gobierno que también es indiferente, excusándose en las actuaciones anteriores y se rehúsa a ser más proactivo; la indiferencia de mi facultad, que se encierra en su burbuja y no da la cara (o no lo suficiente) a los problemas reales; la indiferencia de los movimientos, que en pro de ideales que tienen millones de conceptos que no están claros (porque, ¿cuántas veces hemos escuchado interpretaciones distintas de la educación estatal de calidad?), se mantienen rígidos en posturas sin estar abiertos al diálogo; la indiferencia de los dirigentes, que sabiendo lo que siempre generan los paros, llaman a los desórdenes - remítase a los dichos de C. Vallejos- que finalmente afectan a la vida normal de gente trabajadora; La indiferencia de los estudiantes que protestan NO pacíficamente, y que piensan que los carabineros son algo menos que perros; la indiferencia de los huelguistas con ELLOS mismos, que piensan que la manera de presionar es jugar con sus vidas y el amor de sus seres queridos.

Ya, hablemos. Conversemos, persona a persona, fuera de cámaras que cortan declaraciones e informan lo que quieren. Siéntense a conversar CON EL GOBIERNO, pero sabiendo que siempre, cuando no estén de acuerdo, pueden parase e irse con todo derecho. El movimiento es legítimo, pero no dejen que los ocupen como plataforma para hacerle mala fama al gobierno para que los de la concertación ganen, y no hagan nada de nuevo. Deslíguense de esa gente que está emponzoñada de tintes políticos y siempre tengan en cuenta que, cuando quieran radicalizarse, por muy legítimas que sean sus peticiones, van a afectar derechos de personas que aunque sean minoría, aunque sean disidentes, tienen la misma dignidad y derechos que ustedes, y que sus peticiones son tan validas como las suyas. No hagan que la gente tenga miedo a salir a la calle, que no podamos estudiar tranquilos, que suframos por no poder llegar a la posta central, que tengan que cerrar el metro, que se pierdan comidas necesarias porque los colegios están en toma, que haya que lamentar muertes.

Yo pido al movimiento estudiantil que se calme y no se radicalice, pero que por eso, no baje tampoco el trabajo intelectual hacia una solución real al problema educacional. Piensen que con la educación gratuita y de calidad se dejan de lado muchas cosas, como el aporte social real que hacen los colegios subvencionados a las comunidades (porque yo no podría haber entrado a un colegio estatal, porque están muy lejos de donde vivo); como el alza de los impuestos que significaría el cierre de muchos empleos por las empresas afectadas; consideren la disminución de la cantidad de personas que ingresan a la educación superior, si es que las universidades estatales son las únicas que reciben aporte (en lo particular, yo no podría haber entrado nunca a la católica, y no podría haber estudiado Derecho). Y que, considerando esto y muchas otras cosas más, propongan una solución real al conflicto, y la presenten. Que no solo se critique, sino que se construya. Su aporte a la educación nunca será olvidado, pero depende de Ustedes que se llegue a concretar.

Depongan la intransigencia, por favor.

Y a los gobernantes, siéntense a escuchar. PERO ESCUCHAR DE VERDAD.

Políticos, estudiantes, representantes del gobierno: mañana, cuando salgan a la calle, sepan que por el llamado que hicieron junto con la CUT a una nueva movilización radicalizada , mi papá no va a poder volver a mi casa con su familia; que mi mamá va a estar en vela pensando que le pueden dañar; que como mucha gente voy a tener miedo de salir de mi propia casa; que mi hermana está perdiendo clases por el paro y que, finalmente, mientras no haya un dialogo real entre todos los actores, seguiré pagando mi universidad, seguiré trabajando, y seguiré alegando. Pero lo peor de todo, es que seguirá la INDIFERENCIA.


Estefanía Orellana Taibo

Estudiante de Derecho UC


[NOTA DEL DIRECTOR: La autora declara no pertenecer a ninguno de los "bandos" que se enfrentan en el conflicto estudiantil. A través de El PUClítico intentamos que este testimonio pueda llegar a toda la comunidad universitaria.]

domingo, 21 de agosto de 2011

Buscamos equipo para El PUClítico

¡Atención estudiantes UC!
Estamos buscando un equipo para poder profesionalizar este blog y convertirlo en un diario universitario. Aspiramos a que dentro de un mes más tengamos dominio propio y hosting y para el próximo año una edición impresa, al estilo de "The Harvard Crimson" .
Si estás interesado en participar en este proyecto, envíanos un correo a elpuclitico@gmail.com con tus datos personales, académicos y porqué te gustaría trabajar en este blog.
La organización interna es de la siguiente manera:
  • Director [sin vacantes]
  • Editores(as) [sin vacantes]
  • Equipo Web-plataforma-diseño. [falta gente para el equipo]
  • Equipo Periodístico. [falta gente para el equipo]
  • Equipo de Estadísticas. [vacante]

sábado, 20 de agosto de 2011

Los Católicos y el paro: nuestro deber

Cada cierto tiempo surgen en nuestra sociedad momentos en los que se debate sobre temas de tan basta importancia que es casi imposible quedar al margen de estos. Actualmente, Chile se ve enfrentado a uno de estos momentos, el momento de la reivindicación de la igualdad, reflejado en el movimiento estudiantil, que ya tras meses de lucha por lo que ellos consideran justo y además necesario, ha puesto en el tapete lo importante que es que de una vez por todas se termine con un sistema educacional que favorece a la parte más pequeña, pero a la vez, privilegiada de este país.

En Chile la educación es quizás el mejor negocio, y por lo tanto, está lejos de representar un derecho, cosa que evidentemente resulta indignante, y es precisamente al reflexionar sobre lo injusto de nuestro sistema educacional que se entiende cómo es que después de tres meses de movilizaciones estudiantiles aún se siga luchando, y es que, por lo demás, han traspasado las barreras y se han convertido en reivindicaciones de una sociedad que reclama por lo que simplemente les pertenece, por lo que merecen, por igualdad. Es necesario aclarar que lo que se busca con este movimiento social no es recibir una especie de regalo de parte del estado, sino que básicamente recibir lo que siempre debimos tener y que aún, tras décadas de discursos inocuos, no tenemos.

Sin embargo, frente a este movimiento de carácter tan amplio y potente, aún hay quienes se resisten y declaran su descontento y negativa frente a éste. En particular, es esta ocasión me quiero a referir a una parte de aquellos opositores, la cual presenta, a mi modo de ver, una tan enorme incoherencia y contradicción que me parece absolutamente necesario destacar. Me refiero a aquellos que profesan ser católicos y que aún así son capaces de oponerse a este movimiento social.

Como católico, me siento indignado y hasta avergonzado de que gente que se hace llamar de la misma manera que yo se muestre tan indiferente y hasta contraria a reivindicaciones tan justas y necesarias, pero sin duda, lo que más me indigna es que no sean capaces de darse cuenta de que justamente el objetivo de esta lucha encarna de manera exacta los fundamentos de la fe católica.

Igualdad, justicia, fraternidad, respeto y muchas otras palabras se desprenden de las bases del catolicismo. ¿Cómo es entonces posible que quienes se hacen llamar católicos actúen de manera tan indiferente frente a reivindicaciones que encarnan precisamente los fundamentos del catolicismo?

La búsqueda de una educación de calidad, de una educación alejada del lucro, de una educación de igualdad, en la que todos, no importando clases social, puedan acceder, sin tener que encadenarse a una deuda exorbitante, a estudiar para poder sacar adelante a su familia, para poder surgir, o simplemente para desarrollar todas sus capacidades. Esa búsqueda, quizás sin desearlo, encarna el sentimiento base de la fe católica: la igualdad.

La convicción que Jesús comunico con cada una de sus enseñanzas justamente es que cada uno de nosotros posee lo mismos derechos que cualquier otro ser humano en esta tierra, ya que todos somos hijos de un mismo Dios, el cual nos ve, asimismo, a todos de la misma manera, para él no hay clases sociales, no hay rubios ni morenos, obreros o gerentes, para él sólo hay hijos que comparten exactamente los mismos derechos, es por esto que ama a todos sus hijos de la misma manera y con la misma intensidad. Esa misma convicción que profesa el catolicismo desde sus inicios, y que mucha ha gente ha olvidado, es justamente la misma convicción que subyace a este movimiento social.

Cuando se reclama una educación de calidad y accesible para todos se evoca la convicción de que todos tenemos los mismos derechos, y que por lo tanto, nos corresponde tener una educación de calidad para todos, no solo para una pequeña fracción de nuestra sociedad que puede disfrutarla y con esto transformarla en un privilegio, y no en un derecho. Cuando se reivindica por una educación que no discrimine por nivel socioeconómico al mismo tiempo se reivindica nuestra igualdad. Es por esto que me indigna tanto el que haya quienes que, profesando su fe católica, sean capaces de mantenerse exentos y hasta de oponerse a un movimiento que encarna las bases mismas de su religión.

Queda por dejar una cosa clara aún: todos quienes estamos luchando por llevar a cabo esta revolución social lo hacemos porque sentimos y creemos que esto es lo mínimo que podemos hacer, es simplemente lo que nos corresponde a todos, es simplemente nuestro derecho, ya que quizás se podrá decir que este movimiento se lleva a cabo por solidaridad, por tratar de ayudar a quienes no poseen los medios para estudiar, sin embargo se equivocan al entender lo que significa verdaderamente la solidaridad. Ser solidario no significa participar de vez en cuando en una actividad a beneficencia de alguna fundación, o asistir a un trabajo de invierno o darle una frazada a un indigente porque nos da pena. Ser solidario no significa hacerle un bien al prójimo por lo desafortunada que es su vida; ser solidario significa querer, creer y luchar para que cada uno de nosotros, cada persona de esta sociedad posea lo que le corresponde por el simple hecho de ser igual a nosotros. Cuando se ayuda al prójimo se le ayuda porque ese prójimo es tu hermano y merece ser tratado de la misma manera que cualquier otro ser humano, cuando se ayuda a un prójimo no se le hace un favor, simplemente se cumple con un deber, eso es ser solidario, es cumplir con un deber básico.

Cuando luchamos por una educación de calidad e igualitaria lo hacemos porque es nuestro deber y quien se abstiene de ese deber y, aun más, se contrapone a este, no me merece más que indignación y vergüenza.

Católico o ateo, rico o pobre, no importa, solo importa luchar por lo que nos pertenece, por lo que es justo ¡y que aún no se nos da! Pero que solo con nuestra lucha incesante obtendremos.

Gonzalo Osorio

College Cs. Sociales